Von Frankfurt nach Gijon

Apfelwein ist ein Getränk, dass in vielen Teilen der Welt hergestellt und getrunken wird. Überall haben sich im Lauf der Zeit eigene Traditionen herausgebildet, die leidenschaftlich gepflegt werden, für die gestritten und gekämpft wird. In Frankfurt haben wir etwa die Bembel und die Gerippten &c, in der Bretagne ist es die Bol für den Cidre, und die Briten, etwa in Somerset, kennen neben vielem anderen den druidischen Apfelbaumsegen Wassail.  In der jeweiligen Kultur – auch der kulinarischen – , die sich um Apfelwein, Cidre, Cider und co ausgebildet hat, zeigt sich die Vielfalt Europas, seine Einigkeit wie seine schönen regionalen Eigenheiten.

Eine sehr reizvolle Apfelweinkultur konnten wir just während unserer Reise nach Asturien in Nordspanien kennen lernen. Die dortige Apfelweinhauptstadt heißt Gijon, sie liegt am Atlantik, ist eine richtige Perle, und weist derart viele Apfelweinwirtschaften auf (rund 300!), dass wir dort nur neidvoll hinblicken können. Apfelwein heißt dort Sidra, ist weiblich, die entsprechenden Wirtschaften heißen Sidreria, und es ist bei weitem nicht so, dass es nur eine Handvoll Keltereien gäbe, die diese belieferten: Etwa 26 Keltereien sind es in Gijon und Umgebung, etwa 100 Keltereien sind es (die größten sind Trabanco und el Gaitero), die in Asturien Äpfel pressen, gären lassen und in der Regel die einfache, aber zumeist köstliche Sidra Natural daraus machen. Andere asturische Städte, die eine große Bedeutung für die Sidra haben, sind Villaviciosa und Nava.

¿Apfelwein? Für unsere spanisch-sprechenden Leser.

Apfelwein = Sidra puramente alemana. Su capital  es ni más ni menos que Frankfurt!

Suena raro, ¿verdad?.

Lo cierto es que poca gente relaciona esta bebida con tierras teutonas, mucho más famosas por su gran variedad de deliciosas cervezas. Sin embargo hay una región del país donde la sidra forma parte de sus gentes, sorprendiendo a todos aquellos que nunca oyeron hablar de ella. Esta ciudad es Frankfurt del Meno, en el corazón de Hessen.

Pero la historia del Apfelwein en Alemania no es algo actual, ni mucho menos. Fué el emprador Carlomagno quien en su obra “Capitulare de villis” recogiera ya en el año 800 la palabra “siceratores” refiriendose a los lagareros que por entonces fermentaban esta antigua bebida en tierras germanas. Sin embargo Frankfurt tiene su propio pasado en cuanto a la sidra. Fué esta una región de vinos, como lo es hoy el cercano valle del Rhin o del Mossel.

Existen escritos que así lo atestiguan, como el de Konrad Appels, que describe las cosechas en pueblos al norte de Frankfurt desde 1597 a 1615 como desastrosas año tras año, con encadenados infortunios climáticos que afectaban al sector vinícola hasta hacerlo inviable. Probablemente fuera este el condicionante a un cambio de tendencia en la bebida de la zona y también en la economía agrícola, sustituyendo los viñedos por pomares.

En un edicto del ayuntamiento de la ciudad de Frankfurt del 18 de Septiembre de 1638 se deja constancia del cada vez más común hecho de que se mezclase sidra de manzana o perada con vinos, lo cual era considerado engaño y se prohibían tales prácticas dictando orden de confiscar la bebida que se encontrase de dicha mezcla. No tardó la bebida en ir evolucionando hasta ser parte misma de la ciudad.